martes, 30 de septiembre de 2008

30/09/08





Largo tiempo sin que mi pluma tocase estas páginas...
¡pero tengo razones! ¡ lo juro!
Haré un repaso por estos últimos dias. No puedo perder registro de nada del viaje más importante de mi vida. El viaje hacia mi misma....en el que por cierto ando perdida.
Bueno, empecemos por el principio. No dormí nada los dos primeros dias, el primero, por la emoción, la emoción de estar bajo el cielo estrellado a altas horas de la noche, mientras la brisa acaricia mi cara y las estrellas cuidan mi sueño. O en este caso, mi insomnio. Pero nunca había visto una noche tan hermosa. Seguida de un dia bastante tormentoso.

No aconsejo a nadie estar una noche entera sin comer nada, pero tampoco aconsejo comer demasiado si casi no hay el qué. De nada me sirvió esta segunda opción, porque ya de mañana el hambre me hizo comer demasiado, mitad de mis víveres fuera, y después a caminar. Sin rumbo fijo, pues a decir verdad no predispongo de mapa, solo de mi misma. Dispondría de mi brújula si supiese utilizarla...siempre se me han dado taaan mal estas cosas. Después de andar casi como 2 horas, encontré un pequeño pueblo, aunque no pude encontrar el nombre. Me llamó la atención porque había muchas ovejas, y sólo una era negra. Me senti identificada con la ovejita y me hizo bastante gracia, aunque también me dio pena por la oveja, o quizás por mi, porque ella no podía escapar pero igual corria mejor suerte.
Entré en una pequeña taberna, a apelar por un vaso de agua, que me cedieron amablemente. El camarero que me lo sirvió era realmente guapo. Al parecer era el hijo de los dueños. Se llamaba Daniel. Tuvimos una larga conversación de la cual pasé la mitad hipnotizada por sus ojos.¡Eran tan lindos! Ay diario, si me hubiese quedado un minuto mas me habria enamorado(aunque no se nada de él, es verdad). Le pedí que me enseñase la salida por el lado opuesto del pueblo, para continuar cuanto antes mi camino. Me acompañó, me acarició el pelo suavemente al despedirse y me dijo que estaba loca, con esa dulce voz que tenia"estás loca pequeña"..ayyy...me derrito de recordarlo.
Decidí seguir un trecho corriendo, para llegar antes a ninguna parte. Mala suerte la mia. Estaba anocheciendo y no se veia bien el camino, con lo cual resbalé y fui a dar al fondo de un barranco....con el pie doblado. Grité lo que pude, pero el pueblo más cercano estaba demasiado lejos, ni cantando como una soprano habria alcanzado mi voz. Pasé la noche ahí, sin que el dolor me dejase dormir, hasta que se me endormeció.¡me llevé un susto! y me acordé de mi primo David diciendome: ¡amputa!¡amputa!(suerte que no quiere ser médico).

Al dia siguiente, cuando aun no habia despertado el dia oí que pasaba alguien con una moto por la carretera que habia a mitad del barranco. Volví a gritar con todas mis fuerzas. La moto se detuvo, y una chica de larga melena pelirroja se asomó al abismo. "¿estás bien chica?" . Su voz era bastante grave, pero melodiosa, como la de un pajarito. Bajó a recojerme, y me llevó por un camino que habia un poco más allá (y subía) hasta su moto, me ayudó a montar, y partimos hacia la ciudad más cercana. Dublín me dijo que se llamaba la ciudad, y ella Alexandra. "Llámame Alex" me dijo con una sonrisa mientras daba comienzo al nuevo viaje. Sus dientes no eran blancos como perlas, estaban algo carcomidos, no demasiado, y los demás algo amarillos. La verdad que era una lástima porque excluyendo ese detalle era una chica preciosa.
Llegamos a su casa, me curó el pie, me lo vendó, y me dejó dormir. La habitación que me dejó era bastante bonita, muy tipica de casa antigua(era de su abuela), e incluso mi cama tiene algo asi como un toldo...como las de las reinas...¿dosel se llamaba?. Lo creas o no, he dormido dos dias y medio. Demasiadas emociones para mi quizás, me siento decepcionada. He escrito nada más despertar, prometo tenerte más en cuenta la próxima vez. Ahora iré a buscar a Álex, pues aún no he tenido tiempo de verla. ¡¡Hasta más ver!!

Morada de una ¿amiga? Vikkie V. 30/09/08 08:35

jueves, 25 de septiembre de 2008

25/09/08





Hoy por fin lo he hecho, por fin he logrado romper la cuerda que me mantenía atada, por fin siento lo que mucha gente conoce por libertad, por fin he sido capaz de tomar la decisión más importante de mi vida, algo que llevaba volando en mi mente desde hace mucho tiempo. Hoy he decidido el vivir al margen de las normas que rigen a este loco mundo, tomar directamente las riendas de mi vida, huir de este sistema para encontrarme a mi misma, he decidido vivir. Y desde el día de hoy, viviré para para vivir, para descubrir mi verdadero fin aunque ello signifique dejarlo todo atrás, a todas las personas, los éxitos, los fracasos, los grandes sueños, la tranquilidad que aporta la seguridad de los padres, todo. Y es por esto que en esta noche estoy escribiendo estas líneas en mi viejo diario, porque en el fondo de mi ser, poca esperanza guardo de que esto acabe con buen pie y necesito que algo material perdure y me recuerde el porque inicial de este viaje sin fin que hoy comienzo. No tengo un rumbo fijo, y a decir verdad tampoco me importa, pero creo que iré hacia el norte, siempre me ha gustado el norte,y con suerte me topare con algún pueblo de la zona y podre robar algo de comida en alguna tiendecilla, pues en lo fugaz que ha sido el planteamiento solo he conseguido víveres para un par de días, un par de latas de ensalada, agua, media barra de pan y un par de zumos. Eso junto con este diario, una linterna, una brújula, y una muda de ropa interior es todo lo que he traído. No he tenido mucho tiempo para prepararlo, debía salir antes de que mis padres volvieran de la compra.

También tengo que decir que a nadie he avisado de esto, algo que ahora en frío me parece de lo mas egoísta, porque después de todo existen ciertas personas que en algunos momentos me han ayudado a sobrellevar esta vida y estoy segura de que si no hubiera sido por ellas lo que ha pasado esta noche habría ocurrido mucho tiempo atrás y segura estoy también de que esto les dolerá tanto como a mi me ha costado decidirme y lo pasaran mal, pero a día de hoy es tal mi desesperación que ni la fuerza de querer librarles de ese sufrimiento me ha podido parar los pies. Pero intentando calmar mi conciencia quiero convencerme de que a bien seguro conseguirán superarlo y continuar sus vidas, pues el tiempo y el olvido harán bien su trabajo.

Aun no me creo que finalmente haya podido hacerlo, temo que esto sea un sueño de mi juguetona imaginación y que despierte en cualquier momento, no soportaría que fuera así, el solo hecho de tener que volver y sufrir el sentimiento de vacío, de soledad entre la gente, de falta de sentido, de incomprendimiento, de agonía, de no saber a donde ir, de no tener a nadie, ni nada por lo que verdaderamente luchar, no, si es un sueño prefiero la muerte a despertar.

Esta comenzando a llover, mañana será un día completamente nuevo para mi, el día en el que levante mi vuelo hacia las estrellas.

Bajo un olivo, Vickie V. 25/09/08 03:34